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Bretaña y Normandia

mayo 14, 2010

Como si fuera un viaje de fin de curso, tan sólo un día después de terminar mi último examen, llegó Alberto a Rennes y nos pusimos en marcha durante 6 días. Yo volví de nuevo a Dinan, Saint-Malo y Le Mont Saint Michel. Incluso en la tercera visita en tres meses, me siguieron pareciendo lugares preciosos, pero supongo que los próximos 20 años tendré otros destinos prioritarios! Después siguió Baja Normandía, departamento de Calvados: Caen, Bayeux y la franja costera donde se encuentran todas las playas del desembarco, e infinidad de museos dedicados a la 2ª Guerra Mundial.

Los cementerios con miles y miles de tumbas nos pusieron los pelos de punta, aprendimos más sobre el desembarco y la batalla de Normandía visitando varios de los museos de la zona, y por supuesto, comimos como reyes y encima por muy poco dinero. Los últimos dos días, pude despedirme a conciencia de Rennes, paseando por sus calles sabiendo que la próxima vez que las caminara sería como visitante y no como residente.

Dinan

Saint-Malo

Le Mont Saint Michel

Tapiz de Bayeux. Hecho en el siglo XI

Catedral de Bayeux

Cementerio militar de la 2ª Guerra Mundial. Bayeux

Búnker alemán tomado por los ingleses después del desembarco en Colleville-Montgomery

Cementerio americano en Omaha Beach. Colleville-sur-mer.

Cementerio alemán en La Cambe.

Caen. Abbaye-aux-Hommes

Fougères y su castillo. A unos 40 km de Rennes

Rennes. République. Rue de Pre Botté

L'épicerie. El mejor café y las mejores tartas de Rennes.

Galette "La Carlos" en el restaurante L'Abri du Marché. Riquísima!

El verdadero espejo de nuestro discurso es el curso de nuestras vidas. Montaigne

La entrada a mi residencia universitaria. A pesar de todo, lo echaré de menos.

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Finisterre

abril 21, 2010

Este fin de semana he estado en otra de las provincias de Bretaña, Finisterre (casi como el gallego… y las semejanzas entre Bretaña y Galicia no acaban aquí), con Elise, que tiene coche y haciendo couchsurfing, es decir durmiendo en los sofás de otras personas, a las que normalmente no conoces y ofrecen el sofá de su casa para viajeros necesitados de alojamiento, y también de intercambio cultural. Ha sido genial!

Playa en Douarnenez

Ha hecho un tiempo buenísimo, casi todo el rato en manga corta, y como no hemos calculado la magnitud de los rayos, hemos vuelto un poco rojas a Rennes. Nuestras anfitrionas fueron májísimas. El viernes pasamos la noche en Brest, en casa de Lauriane, que nos acogió como si nos conociera desde siempre. Fuimos a tomar algo a un bar que se llama Dubliners, donde a veces suele haber encuentros entre “couchsurfers”, y allí nos juntamos con más gente, que estaban de paso o que ofrecían sus sofás.

Locronan, pueblo medieval

Qué mezcla de gente! Había de todo, y éramos de todas las especies! Había una chica incluso que se iba a hacer ermitaña, iba a comprar un terreno, e iba a traer gente que conocía de todo el mundo para formar una especie de comuna. Vivirán en casas que construirían ellos mismos con paja y barro, sin electricidad ni agua caliente, cultivando sus propios alimentos y criando sus propios animales, de los que también se alimentarían y vestirían.

Quimper

El sábado de camino a Quimper, paramos en un par de playas… el agua está helada. Sólo metemos los pies y casi hace daño! Eso no impide que haya gente bañándose! Se nota que hay ganas de verano!!!!!! Nos quedamos casi atontadas viendo el mar, sintiendo la arena fina bajo nuestros pies. Ojalá el año que viene no me manden lejos del mar!

Elise, Alice y Yolanda

Conocemos a Alice, que nos ofrece su sofá para dormir esta noche. Salimos a tomar algo. Nadie en la calle… De repente llegamos a un bar irlandés y parece que toda la ciudad ha venido al mismo sitio. Allí nos encontramos con un amigo suyo, Yves, y nos lo pasamos estupendamente.

Campo de tulipanes cerca de Penmarch

Y Domingo…. sol y ninguna nube, definitivamente, es nuestro fin de semana de suerte. Vamos de nuevo a la playa y sorpresa, en esta zona se cultivan tulipanes en la arena! Parece que hace unas décadas se instalaron aquí unos holandeses que empezaron a cultivarlos y ahora hay un par de empresas que lo hacen. Y casualidad (y suerte), esta es la época en la que florecen y están más bonitos. Lo dicho, nuestro fin de semana de suerte.

Moules frites, comida de domingo 🙂

La vuelta a Rennes, a pesar de que al día siguiente nos tenemos que poner de nuevo a estudiar a tope no agobia nada. Al contrario, nos sentimos motivadas y con fuerzas para afrontar estos últimos 10 días de estudio. A veces, hacer una parada en el camino no significa perder el tiempo, más bien ganarlo.

Fest Noz

marzo 31, 2010

Un “fest-noz” (en bretón, “fiesta de noche”, como oposición a fest-deiz, “fiesta de día”) es una fiesta tradicional (esencialmente un baile) en Bretaña. Muchos festoù-noz han tenido lugar fuera de Bretaña, llevando la vivencia de la cultura Bretona más allá del territorio bretón. Hoy día los bailarines buscan sobre todo el placer de la danza y el poder compartir un momento especial con los demás. Entre danza y danza, las pausas permiten a los que bailan recuperar fuerzas con comida típicamente bretona como los crêpes, las galettes saucisses, kouign amann, todo regado con deliciosa sidra.

(traducción libre a partir de la versión francesa de wikipedia)

Le Morbihan

marzo 28, 2010

Ayer estuvimos de excursión en una de las provincias bretonas, al sur de Rennes, llamada Morbihan. Un lugar muy popular durante el verano, y donde muchos franceses tienen residencias secundarias. La provincia tiene muchos atractivos turísticos, uno de ellos es su capital, Vannes, ciudad amurallada y centro económico de la zona. Si Rennes es bonito, Vannes supera cualquier expectativa. Las murallas que rodean la ciudad, con unos jardines perfectamente cuidados, unas casas “à pain de bois” de colores por toda la ciudad,… Está clasificada además como “Ville d’Art et d’Histoire”.

Murallas. Vannes

Seguimos la excursión dirección à Carnac, pequeño pueblo conocido por los alineamientos megalíticos. Por lo que dicen es el monumento prehistórico más extenso del mundo y le llaman el “Stonehenge de Francia”. A mi la verdad es que me decepcionó un poco, porque a diferencia de Stonehenge, donde las piedras forman una especie de círculo, aquí las piedras están colocadas unas delante de las otras, formando filas largas, sin ningún tipo de forma.

Alineamientos. Carnac.

Vale, hace muchos muchos años que están puestas ahí… pero ¿para qué? ¿por qué? Ya que movieron tantas piedras tan pesadas, podían haber hecho dibujitos con ellas ¿no? 🙂

Alineamientos. Carnac.

Tercera y última parada del día (no me extraña que acabaramos todos roncando en el trayecto de vuelta); Quiberon, o la “casi isla de Quiberon” (presqu’île de Quiberon), una mini península, unida al continente por un estrecho istmo, donde no sólo cabe una carretera, sino también una vía de tren. Sitio muy conocido por los amantes del surf (y todas sus variantes), destaca sobre todo por los acantilados de la zona Oeste (llamada costa salvaje). Un día de lo más completo (el resto de las fotos).

Côte sauvage. Presqu'île de Quiberon

Casi primavera

marzo 7, 2010

Desde que llegué a Rennes el miércoles pasado, el sol ha lucido todos los días. Esto es de lo más insólito! He aprovechado muy bien cada rayo, sobre todo durante el fin de semana, que ha cundido muchísimo, como casi todos los que he pasado aquí hasta ahora. Me costó recuperarme del día entero que pasé de viaje, entre el autobús y los trenes para llegar de vuelta a Rennes, pero una vez recuperada es fácil volver a disfrutar, sobre todo cuando la luz acompaña.


Place des Lices

El sábado nos fuimos de nuevo al mercado de la Place des Lices. Menudo cambio! La primera vez que fuí hacía mucho frío y llovía. Esta vez también hacía bastante frío, pero con el sol todo cambia! Es una pena que no tengamos nuestro propio frigorífico donde nadie pudiera robarnos y poder comprar verduras frescas para toda la semana, porque con el sistema que tenemos en la residencia no entran muchas ganas de comprar cosas que sabes que probablemente te van a robar. Así que, a falta de poder comprar alimentos, nos comemos de nuevo una galette saucisse, para no perder las buenas costumbres. Un café al sol de una de las muchas terrazas al lado del mercado, es el final perfecto de la mañana.

Por la noche celebramos los cumpleaños de Coralie y Teodora, que son a todas luces tan jóvenes como yo 🙂 Para honrarlas voy a preparar una tortilla de patatas! Además he traído chorizo de Madrid para que lo prueben, hoy se van a enterar de lo que es comer bien! Debió de gustar porque no quedó nada! La tortilla triunfó (y eso que aún me queda mucho para llegar al nivel de ciertos cocineros!), y el chorizo igual. A falta de sitio seguimos la fiesta en la cocina de nuestra planta y luego salimos al centro de Rennes. Acabamos en un bar gay, lo cual es un alivio, porque aquí sabes que no se te va a acercar ni a molestarte nadie!

Cerca de Cap Fréhel

Coralie, Nina, Paula y Elise

Cap Fréhel

Y aunque se supone que el domingo es para descansar, pues nosotras nos hemos propuesto aprovechar el tiempo que nos queda lo mejor posible. Elise, una de las alemanas, tiene coche, así que nos ha propuesto explorar un poco más la Bretaña. Así que Coralie, Nina, Paula, Elise y yo, nos montamos en el Yaris y emprendemos camino hacia el cabo Fréhel, a una hora más o menos de coche de Rennes, muy cerca de Dinard y Saint Malo. Hacía un frío tremendo, así que no aguantamos mucho fuera del coche, y menos en el cabo, donde el aire te congela la cara. Por el camino vemos que por esta zona se debe de manejar mucho dinero, porque hay unas casas impresionantes, de piedra y madera, con los tejados de pizarra, con terrazas acristaladas, unos jardines preciosos… De ensueño! Comemos en Dinard una galette completa (jamón york, queso y huevo), que nos sienta de maravilla para recuperar un poco el calor corporal. Un café y vuelta a Rennes para ahora sí descansar al calorcito de la calefacción. Esto es vida!

Cap Fréhel

Qué frío!!!!!

Saltando para entrar en calor!

Ummmmmmmmmm!!!!!

Saint Malo

enero 31, 2010

Ayer estuvimos de excursión en Saint Malo, una ciudad corsaria del norte de Bretaña, fortificada, rodeada de arena y mar, con muchas historias de barcos, batallas y leyendas preciosas. Nos hicieron una visita guiada muy interesante que aguantamos muy bien a pesar del frío que hacía y el viento helado que nos cortaba la cara. Si en el visita de Mont St Michel nos sobró un poco de tiempo, aquí nos falto más para haber podido explorar un poco la ciudad, que aunque pequeña da para mucho.

La historia de la ciudad es fascinante. Incluso llegó a ser independiente durante 4 años (entre 1590 y 1594). Aquí nacieron dos celebridades importantísimas, cada una en su disciplina, en la historia de Francia. Jacques Cartier, explorador y navegante que obtuvo territorios de Canadá para la corona francesa a partir de 1534, y que descubrió el golfo del río San Lorenzo. Y François-René Chateaubriand, uno de los escritores del romanticismo más importantes en Francia (considerado por muchos el fundador de ese movimiento en el país). Así que habría hojas y hojas para escribir, pero como a mi se me da muy mal contar historias, mejor dejo unas fotos a modo de ilustración (mas fotos):

Robos en el frigo y fin de semana

enero 24, 2010

Me han robado comida del frigo. Y no soy la única. En la cocina hay 4 frigoríficos pequeños para todas las personas de la planta. Cada frigorífico está compartido por unas 5 o 6 personas. Casualidad de la vida, cuando entramos en la residencia hace dos semanas, el mío, que también comparto con mis amigas alemanas Anne y Paula, estaba sin candado. Pensamos que no sería demasiado “arriesgar”, y empezamos a llenarlo. Pues bien equivocadas estábamos porque en la noche del jueves al viernes, alguien le robó la ensalada a Anne, y a mi los tomates, una bolsa de queso rallado, y unas tiras de jamón que tenía.

Marché Place des Lices, Rennes

Yo que no me corto un pelo con estas cosas, puse una nota bastante irónica en la puerta de la cocina, para que el bandido en cuestión se diera por aludido. Pues se ve que funcionó porque a la pocas horas alguien tuvo la poca vergüenza de escribir algo totalmente inteligible. Encima de ladrón con mala letra!

Por el momento me arreglo con la ventana. Como aún hace frío y el sol no sale ni arrastras los alimentos se conservan bien en la cornisa de la ventana, pero cuando llegue el calor habrá que buscar una alternativa. Ya es la tercera vez que bajo a recepción a pedir un nuevo candado para el frigorífico. Pero por lo visto debe de ser algo complicadisimo (aunque me gustaría que alguien me explicase la complicación que entraña comprar candados nuevos para los frigoríficos que no tienen), y requiere de un papeleo extremadamente complicado. La respuesta de los de recepción fue: “Lo sentimos pero es que es un sistema malo”. Así sin pudor, y yo claro, con cara de idiota.

Marché Place des Lices, Rennes

Pero anécdotas aparte la vida en Rennes sigue siendo magnífica. El viernes nos juntamos Paula, Anne y yo en mi habitación para ver una película rarísima que tenía Paula en su ordenador. Me alegro de que nuestras habitaciones estén tan juntas, casi nos podemos hablar a través de las paredes y juntarnos enseguida.

Muy en la línea de mi espíritu organizativo, he creado en facebook un grupo para la gente que ha llegado en Erasmus a Rennes este semestre. Así es mucho más fácil comunicarse, poner cosas en común y proponer salidas, actividades, etc. Parece que la idea ha gustado bastante. Propuse dos eventos para el sábado; una salida al mercado Place des Lices (el más grande de toda Bretaña) por la mañana, y una sesión de cine por la tarde. Al mercado se apuntó mucho gente. Eramos al menos 20 personas, y como el mercado estaba tan abarrotado, al final acabamos dispersándonos en pequeños grupos. A pesar de la lluvia nos encantó el mercado, básicamente de frutas, legumbres y otros productos de alimentación, y fue una buena ocasión para mimetizarse en la cultura rennesa comiendo una galette saucisse, es decir una salchicha enrollada en una galette (como un crêpe pero hecha con harina diferente, muy típica de Bretaña).

Comiendo una galette saucisse

Un café, un paseo por el centro y volvemos a la residencia a descansar un rato. Como me he comido la galette a eso de las 12h me veo cenando a las 18h30! Bueno, hay que adaptarse a todo 🙂 Entre Anne, Paula y yo ya tenemos una especie de trío instaurado. Queremos ir al cine a ver “A Serious Man” la nueva película de los hermanos Cohen. La entrada sólo nos cuesta 3,40€ porque hay una asociación universitaria que las vende más baratas que habitualmente (precio de estudiante habitual 6,30€). Todo un invento! La sala está llena. Al principio hay un poco de confusión porque pasan un corto polaco y todo el mundo piensa que se ha equivocado de sala 🙂 Pero no, al final la película empieza, y bueno, es rara, muy en la línea de los Cohen pero quizás no tan buena como otras que han hecho.

Paula y Anne en el mercado

Estoy contentísima, porque Paula estudia filmología, así que ya he encontrado la horma de mi zapato, con quien poder hablar de cine y de quien anotar recomendaciones. Vamos a tomar algo, y nos encontramos con otras dos alemanas más. Aunque yo pensaba que los dos años de alemán que hice no me sirvieron para nada, supongo que estaba equivocada… eso sí, los gestos ayudan a comprender muchas cosas!!! La noche termina pronto, Anne y Paula son bastante formales, pero yo estoy cansada y me retiro con ellas. Ya habrá tiempo de salir de fiesta. Además aquí todos los días son muy intensos!

La tropa Erasmus (predominio de Alemanas y Rumanas)

Hoy es domingo y tengo que estudiar. Aún me quedan dos trabajos que entregar de mi semestre en la Autónoma de Madrid, así que me tengo que poner las pilas! Menos mal que este es el último semestre. Solo quedan unas pocas semanas para terminar! No me lo creo!

La vida aquí

enero 22, 2010

¿Por dónde empiezo? Hay tantas cosas que contar, tantos detalles que no puedo pasar por alto!

La residencia. Creo que ya he comentado que es vieja, y que tiene pocos servicios. 3 duchas, 1 microondas, dos placas eléctricas, y 3 tazas W.C. para unas 20 personas. No está mal ¿no? Cuando vi la habitación me quedó poco para dar media vuelta. Sabía que no me iba a encontrar con gran cosa, pero el golpe fue bastante duro. Aunque ahora, con un poco más de perspectiva, puedo decir que estoy a gusto aquí. Tampoco me cuesta mucho adaptarme a nuevas situaciones, y teniendo en cuenta que tengo la ducha en frente y no me tengo que pasear por ningún pasillo en albornoz recién levantada, soy toda una privilegiada! Lo peor es la comida. No se puede hacer gran cosa con un cazo, una sartén, y una placa eléctrica, pero intento hacer caso de Arguiñano y comer toda la fruta que puedo!!! Estas fotos a modo de testimonio gráfico. Como se ve el lujo está omnipresente!

Mi habitación

Los horarios son completamente diferentes. Un día tengo clase de 13h30 a 17h00, y al día siguiente de 8h15 a 10h15, para luego volver de 18h a 20h. Pero como la residencia está a penas 10 minutos andando del campus no se hace tan pesado. Y los horarios de comida… En eso ya me he vuelto francesa. No me queda más remedio porque el comedor universitario cierra a las 13h30!!!! Así normal que a las 7 de la tarde me entre un hambre atroz, y no pueda esperar más para cenar!

Las actividades extra-escolares son múltiples. Hay un recinto multiusos en el campus que se llama Le Tambour, donde siempre hay algo organizado. El martes fue un concierto, el miércoles una película sobre Sigur Ros, teatro, conferencias,… No hay tiempo para aburrirse. Además el precio está puesto a la medida de los bolsillos más sufridos como el míon:-) 4€ o 5€ máximo. Una gozada! En Rennes hay 3 cines con películas en versión original, y en dos ciudades cercanas otros dos más… Un Centro Bretón de Teatro, una opera, etc etc etc.

La cocina

La gente: mejor imposible. Tanto en la universidad como la gente de Erasmus. Me dejan apuntes sin problemas, incluso me lo proponen sin decir yo nada. Y los Erasmus (aunque podría decir lAs erasmus, porque somos casi todas chicas) tienen (tenemos) un buen rollo especial. Hay gente muy maja, sobre todo las alemanas y las escandinavas, que son las que más cerca tengo. Tengo a Alemania a mi derecha y a Suecia a la izquierda. Y estoy encantada. Si no vas al cine con unas, vas a un concierto con otras, o comes con alguien más. Lo dicho, que no hay tiempo para aburrirse en absoluto.

Los profesores: de todos los colores. De momento van mitad y mitad, mitad majos, mitad arrogantes. El profesor de portugués es el mejor, además por lo visto le jubilan este año, y el hombre está contentísimo (ojalá sea bueno con mi nota!). Pero los profesores de lingüística arrastran muchos prejuicios. El otro día, cuando me presenté (aconsejan a todos los erasmus que lo hagamos), me dijeron ambos que sería mejor que no siguiera asistiendo a esa clase, porque seguramente no sería capaz de aprobarla… Sin conocerme, sin saber que conocimientos tenía, ni en qué curso estaba. El profesor de la parte práctica quedó un poco sorprendido cuando supe hacer los ejercicios que tenían previsto para esa hora, y se quedó con tal cara que me hubiera gustado hacerle una foto.

Mont Saint Michel y salidas

enero 18, 2010

Se me ha pasado el fin de semana volando. Hoy es lunes y aunque ayer hizo un sol espléndido, hoy la niebla cubre toda la ciudad. Aquí nunca se sabe lo que va a pasar al día siguiente. El sábado organizaron desde la Universidad para todos los Erasmus, una excursión a Mont Saint Michel, el segundo lugar turístico más visitado en Francia, ahí es nada! Nos tocó un día de frío, cielos cubiertos, y alguna gota de lluvia, así que no fue tan espectacular como seguro que es en verano. El interior de la abadía es muy austera, desprovista de todo elemento decorativo, y por lo visto, había muchas salas cerradas, supongo que por ser temporada baja.

A pesar de todo, es imposible obviar la espectacularidad del lugar. Una roca, rodeada por arena húmeda, en medio casi de la nada, y encima plantada, una abadía impresionante que empieza a construirse en el siglo X y que a medida que va pasando el tiempo va transformándose y ampliándose, hasta ser lo que hoy es. Aparte de la abadía no hay nada más. Según el censo oficial, hay unos 40 habitantes en la “roca”, todo lo demás son hoteles, restaurantes y tiendas de recuerdos. Allí es todo más caro, así que se aconseja que se lleve comida propia o que se salga fuera del recinto para comer en las proximidades. Un cortado me costó 2,50€ cuando en Rennes cuesta 1,50€. Los precios se acercan más a los de Paris que a los de cualquier otro lugar de Francia.

Voy sentada en el autobús con Elise, una chica alemana que estudia la misma carrera que yo, y que tiene la gran suerte de tener madre francesa, y ser completamente bilingüe! Lo que yo daría! Ya empezamos a relacionarnos un poco más entre los Erasmus. Es cuestión de tiempo. No faltará mucho para que empecemos a salir juntos, a comer juntos,…

Tenemos unos cuantos “monitores”, estudiantes franceses de la Universidad, voluntarios, y que nos han estado ayudando toda la semana con nuestros primeros problemas en Rennes, que han decidido organizar una “sortie” nocturna. Hemos quedado en un bar para que sea más fácil empezar a conocer a otros Erasmus y que nos resulte más fácil reconocernos. Pero cuando llegamos, cada uno se sienta con la gente que ya conoce, lo cual es normal, así que en ese aspecto no hacemos demasiados progresos… Lo que importa es la intención. De todas formas la noche no se da muy bien. Somos muchos, y no encontramos ningún bar con espacio suficiente para todos, pero a pesar de pasar la mayor parte de la noche andando sin rumbo por el centro de la ciudad, nos lo pasamos bien, y nos damos cuenta de lo majos que son algunos de los monitores, que siempre están pendiente de nosotros y haciendo que nos lo pasemos lo mejor posible. De verdad que estoy impresionada por la bienvenida y el trato que estamos teniendo todos los Erasmus. No podría pedir más.

Tomamos el autobús de noche (STAR de nuit), número 4 que lleva al campus. 15 minutos cronometrados, y se supone que da mucha vuelta para hacer el mayor número de paradas. No me lo puedo creer. Nada comparado con los 60 (o más) minutos del búho en Madrid… Qué guay 🙂

Pero la gran sorpresa ha sido el domingo. Normalmente las ciudades francesas que conozco parecen desiertos cuando llega el domingo. Los comercios cierran, y la gente no suele salir a la calle, ni para dar una vuelta. Pero aquí es diferente, y me encanta. Por la mañana he decidido ir a hacer un poco de deporte. En Madrid me queda un poco lejos, y da un poco más de pereza. Pero aquí tengo una piscina a menos de 10 minutos andando desde mi residencia. Y no es muy cara, así que me voy tan pancha. Me canso enseguida porque hace mucho que no hago ningún tipo de deporte, pero me sienta de maravilla y me da mucha energía para el resto del día. Por la tarde he quedado con Elise y con un erasmus brasileño para ir a hacer una visita guiada de la ciudad, que resulta de lo más interesante. Seguro que se me olvida la mitad de las fechas, sin embargo ya voy conociendo un poco más la ciudad.

Cuando termina aprovechamos para tomar un par de cervezas en el centro ya que aún es pronto para volver a casa. Y hay mucha gente por la calle!!!! No me lo creo!!! Estoy tan a gusto. Por supuesto que echo mucho de menos mi “otra vida”, pero sé que esto es temporal, así que creo que aprovechar cada momento se impone como regla de oro. Estoy deseando que llegue la primavera y ver la ciudad en todo su esplendor!!!

Más fotos del fin de semana:
Mont Saint Michel y Rennes